Desde Villa Gesell, el periodista Adrián Michelena nos comenta que Fernando Burlando pensó en viajar a la ciudad pero que la fiscal Zamboni le pidió que no lo hiciera porque no lo iban a dejar entrar. Fernando Báez Sosa fue asesinado el pasado 18 de enero, por una patota de rugbiers, en la puerta del boliche LeBrique. La última pericia arrojó que la zapatilla que se usó para golpearlo hasta la muerte de Máximo Thomen, uno de los ocho rugbiers presos en Melchor Romero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario