miércoles, 5 de mayo de 2021

“LO SENTÍ COMO UN LLAMADO DE DIOS”


Inés imperial nació en Uruguay, muy joven decidieron con su marido radicarse en Argentina. Su destino era Pinamar, donde llegaron con trabajo pero sin conocer a nadie en una ciudad que tenía muy pocos habitantes.
 A los 40 años sin ninguna razón recuerda: “me apoyé sobre una pared y le pregunté a Dios ¿cuál es mi misión”? porque para Inés todos tenemos una misión en la vida.
Su vida tuvo un giro al conocer al Padre Elías porque a partir de allí puso su vocación en ejercicio. Primero la apertura de un comedor y luego el Centro Divino niño Jesús.

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