Grupos afines al Presidente recibieron el visto bueno para empezar a activar después del discurso de la Asamblea Legislativa. La mira está puesta en los próximos dos años de gestión, con el horizonte en la reelección
Por Brenda Struminger
El 1ro de marzo fue una fecha de inflexión para el albertismo. Después de dos años de espera, después de la Asamblea Legislativa, a partir de esta semana empezarán a haber movimientos claros para darle el primer impulso a una fuerza política que impulse la reelección de Alberto Fernández en 2023. Luego, las acciones tomarán más fuerza a partir de la elevación al Congreso de acuerdo con el FMI, que está trabado por diferencias con el staff del organismo en torno a los porcentajes de quita de subsidios y las presiones del kirchnerismo. El Gobierno espera presentarlo en las próximas horas, después de semanas de dilación, y poner en marcha el armado proselitista para los próximos dos años.
Más allá de la demora en la presentación del pacto en el ámbito legislativo, para el albertismo el punto de quiebre era el discurso de Alberto Fernández en la Asamblea Legislativa, anteayer. Ese mismo día se activaron definitivamente los mecanismos que venían aceitándose desde diciembre en conversaciones virtuales, y, a diferencia del año pasado, cada vez más seguido, presenciales. Con esa perspectiva se organizó una marcha con foco exclusivo en el Presidente, con carteles inéditos que rezaban, entre otras consigas: “Fuerza Alberto”. De esa movilización participaron organizaciones sociales afines al jefe de Estado, principalmente Movimiento Evita y Barrios de Pie; la CGT; y el MUP; entre otras. No se vieron banderas de La Cámpora, que, como esperaban, se negó a formar parte de la convocatoria.
La principal organización que que impulsa esta carrera es el Grupo Callao, que propulsó la candidatura de Alberto Fernández en 2019. Si bien el ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner fue designado a dedo por Cristina Kirchner, una vez comenzado el proceso presidencial durante el último tramo del mandato de Mauricio Macri, fueron sus alfiles más cercanos los que pergeñaron la campaña para llegar al sillón de Rivadavia. El grupo, integrado entre otros por el canciller Santiago Cafiero, la subsecretaria de Asuntos Parlamentarios, Cecilia Gómez Mirada, el presidente de la agencia IDI, Fernando Peirano, el asesor de Jefatura de Gabinete Nahuel Sosa y la titular de Cascos Blancos y ex ministra de Seguridad, Sabina Frederic, ahora piensa en el diseño para los próximos dos años. No sólo desde la gestión -hay varios que forman parte del gobierno en calidad de asesores y funcionarios- sino también desde el armado partidario.
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