En reuniones reservadas, el ex presidente dice que se siente competitivo y con ganas de ir por un segundo tiempo. Los plazos de la decisión, cómo pesan Larreta y Bullrich y su relación con Javier Milei
Por Marcos Shaw
Mauricio Macri levantó el perfil en el último tiempo con entrevistas, fotos de alto impacto, viajes internacionales e intensa actividad en redes sociales, pero lo más importante de lo que dice es lo que no trasciende y ocurre en reuniones reservadas que el ex presidente tiene con la familia, amigos y dirigentes que integran Juntos por el Cambio o que son de consulta del ex mandatario.
Las últimas dos ocurrieron hace una semana. Quizás la más importante fue la del domingo, en Villa La Angostura, a dónde fue a pasar Semana Santa. Allí le dijo a Juliana Awada, mientras comían en el restaurante Tinto, que estaba cada vez más decidido a volver a los primeros planos de la política nacional en 2023. La segunda fue el lunes, antes de viajar a Estados Unidos. Macri se encontró con Miguel Ángel Pichetto y Ramón Puerta y, si bien no se los dijo de manera directa, ambos se fueron de lo del ex jefe de Estado con la sensación de que tiene la intención de ir por un segundo tiempo.



















