Resulta complicado encontrar palabras para despedir a una persona con la cual me tocó recorrer juntos momentos muy graves para el partido de Pinamar.
Fue una persona confiable en las opiniones que vertía dentro de la actividad que compartíamos hecho que no es habitual, y que la hizo respetada por todos, integraran el sector que integrasen.
Formó junto a Guillermo Caprarulo una familia ejemplar, trasladando a cada una de sus hijas su compromiso por la verdad.
Te vamos a extrañar mucho amiga, ojalá algún día nos volvamos a encontrar. Hasta pronto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario