Por los últimos pagos de deuda, los activos internacionales brutos cedieron en la semana a USD 37.000 millones, un mínimo desde 2016. Ya no hay dólares líquidos si se descuenta el saldo de depósitos privados
Por Juan Gasalla
Uno de los fundamentos principales alcanzar un pronto acuerdo con el Fondo Monetario Internacional es la necesidad de divisas para reforzar el activo del Banco Central. En ese aspecto, el 2022 comenzó complicado para la entidad, que profundiza la tendencia vendedora por cuarto mes consecutivo y con reservas en mínimos de cinco años.
El “combo” de ventas de contado para equilibrar la demanda en el mercado de cambios más pagos de deuda a cuenta del Tesoro impactaron de lleno en las reservas. Tras desplomarse unos USD 2.000 millones en diciembre, los activos internacionales terminaron con saldo negativo de otros USD 1.900 millones en enero y, ya se acercan a los USD 37.000 millones por primera vez desde diciembre de 2016.
El “combo” de ventas de contado para equilibrar la demanda en el mercado de cambios más pagos de deuda a cuenta del Tesoro impactaron de lleno en las reservas
En este aspecto cobra relevancia el nivel de reservas netas del Banco Central, es decir aquellos activos que no tiene una contrapartida en el pasivo o, dicho de otra manera, los dólares que cuenta el BCRA que no procedan de préstamos, depósitos privados u originados en una deuda.
Un informe de la consultora GERES (Grupo de Estudios de la Realidad Económica), según el último balance del Central (actualizado al 31 de enero) las reservas netas de la entidad se ubicaron en USD 1.552 millones, principalmente por las tenencias de oro (USD 3.564 millones), ya sin remanente de Derechos Especiales de Giro (DEG) activos, utilizados en el desembolso del viernes 28 de enero.
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