Lo que dejó en claro el mensaje del primer mandatario es que nada serio ni consistente se llevará a cabo para intentar reducir los índices de inflación
Por Manuel Adorni
Finalmente y luego de una larga espera hizo su esperado anuncio el Presidente Alberto Fernández. Con algo de retraso y habiendo transcurrido algunos minutos de las 20:30 del viernes, finalmente se conocieron las escuetas palabras del primer mandatario: no sorprendieron, ya que no fueron otra cosa que la nada misma.
El discurso presidencial comenzó de la peor manera: Alberto Fernández “recordó” lo difícil que ha sido en la historia argentina lograr doblegar la inflación. Además dijo que la misma es “multicausal” y que además es una verdadera maldición para los argentinos. Todas las expresiones son falsas: hubo muchos períodos en los cuáles Argentina no ha sufrido los embates de los aumentos generalizados de precios (sería bueno que el Presidente consulte las razones por las que en algún momento no hubo inflación en el país). Además no solo que la inflación obedece únicamente a razones monetarias sino que está lejos este fenómeno de ser una maldición en si mismo: en tal caso es la consecuencia de las políticas nefastas de los diferentes gobiernos que no han dejado de emitir dinero sin ningún freno ni pudor. Tampoco era momento para responsabilizar a Mauricio Macri de todos los males: a veces Fernández no es consciente que lleva 829 días de gobierno, lo que depor sí amerita que debe empezar a hacerse cargo de sus propios fracasos.
Lo que ha dejado en claro el Presidente es que nada serio ni consistente se llevará a cabo para intentar reducir los índices de inflación. Las medidas anunciadas no son más que las que ya han fracaso en el pasado: un “Fondo de estabilización del precio del trigo”, la amenaza de utilizar la “Ley de abastecimiento” en caso que el Presidente lo crea conveniente, más controles de precios y una lucha contra los “especuladores” y “codiciosos”: esa es la propuesta bélica de Alberto Fernández para lo que viene en materia inflacionaria.
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