No sólo refuerza los músculos del pie, sino que además puede incrementar la vitalidad y prevenir numerosas enfermedades.
Vale la pena dejar los zapatos a un costado al dar un paseo por el parque o en la playa, no sólo porque siempre es bueno ventilar los pies, sino también porque andar descalzo fortalece los músculos de las extremidades, le explicó a la agencia DPA la fisioterapeuta Ute Repschläger.
Ese “entrenamiento” no sólo impacta positivamente en los pies. También ayuda a combatir dolores de espalda o malas posturas en las caderas, porque son problemas que pueden estar vinculados a las diferencias y desbalances en los músculos del pie. Es por eso que tiene tanto sentido caminar descalzos de vez en cuando.
El calzado, dependiendo de cómo esté diseñado, suele proteger los músculos del pie. Algunos modelos más, otros, menos. Y los que cuidan o respaldan mucho el arco, debilitan la estructura muscular

No hay comentarios:
Publicar un comentario