El círculo más chico del Presidente le recomendó realizar modificaciones “quirúrgicas” y mantener el equilibrio. El nuevo relato para dejar atrás la crisis y los lugares apuntados para el recambio
Por Joaquín Mugica Díaz
Alberto Fernández tiene decidido avanzar con una restructuración del Gabinete después de Semana Santa. La decisión está. Lo que falta es el cómo. En su círculo más chico le recomiendan que los cambios sean “quirúrgicos” y que mantengan el equilibrio del Frente de Todos para no desatar una nueva guerra interna.
El momento, en gran medida, dependerá exclusivamente de la decisión del Presidente. Decidir si están dadas las condiciones para avanzar con cambios que generarán revuelo en el escenario político y, principalmente, en la vida de la coalición oficialista.
Mucho dependerá de cuántas trabas se pueden generar en la gestión a partir de este miércoles, cuando se conozca el dato de la inflación de marzo que, según advirtieron en la Casa Rosada, “va a estar más cerca de 7 que de 6 puntos″.
La recomendación de cambios no incluye una negociación con Cristina Kirchner, que a esta altura de la crisis interna, el Presidente descarta. Tomará las decisiones en soledad, pero preservando la unidad del espacio. Eso implica también “entregar” a algunos de los nombres propios en la refrescada ministerial.
Hay un grupo de intocables. En esa lista se anotan los ministros Gabriel Katopodis (Obra Pública), Juan Zabaleta (Desarrollo Social), Jorge Ferraresi (Hábitat) y Eduardo “Wado” de Pedro (Interior). Los primeros tres porque son parte del riñón albertista y tienen ministerios que “funcionan”. El último porque desplazarlo implicaría la ruptura total del Gobierno.
En los últimos días los rumores sobre un posible desplazamiento de De Pedro al ministerio de Justicia sobrevolaron la Casa Rosada. “Wado” no está dispuesto a ir al lugar que hoy ocupa Martín Soria. Si se va al ministerio del Interior, se va del Gabinete, más allá de lo que podría implicar su salida.
Cerca del jefe de Estado desmienten el posible desplazamiento del ministro camporista y aseguran que en esa misma posición están el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el jefe de Gabinete, Juan Manzur. Fernández recibió cuestionamientos sobre ambos, pero no tiene pensados moverlos de los lugares que ocupan.
Para el Presidente correrlo a Guzmán implica reducir su propio poder. Sería entregar la cabeza más deseada por Cristina Kirchner y La Cámpora, y perder una pulseada que ya lleva varios meses.

No hay comentarios:
Publicar un comentario