Entre chicanas, la Vicepresidenta cuestionó las políticas nacionales en materia inflacionaria y energética. Sus irónicas críticas cayeron mal en la Casa Rosada, donde mantienen firme que será el Presidente quien tome las decisiones y rechazan cambios de Gabinete
Por Brenda Struminger
“No pasó nada nuevo, esta es la nueva convivencia en la coalición, hoy”. Con voz neutra en su día de descanso, un importante hombre del círculo del Presidente le restaba importancia ayer por la tarde al cargado y sugerente discurso que brindó Cristina Kirchner en su casa, el Senado, y que marcó la agitada agenda política del Frente de Todos.
Además de reivindicar el reclamo por Malvinas -entre encomios a su propia experiencia al respecto en lo personal y en la gestión-, la Vicepresidenta chicaneó a Alberto Fernández y a su equipo de comunicación; apuntó contra la gestión en materia económica -en particular en referencia a la inflación y las políticas energéticas-; y le envió una contundente señal de apoyo a Sergio Massa. Evidenció, de esa forma, la profundización de la interna flagrante del Frente de Todos, donde el kirchnerismo culpa a la Casa Rosada por la disputa, y viceversa; mientras que el presidente de la Cámara de Diputados, que tiene sus propias ambiciones, se mantiene neutral.
Cristina Kirchner arremetió ayer, una vez más, contra el Presidente, después de meses de vagas apariciones vía Twitter sin definiciones claras sobre su posicionamiento respecto del acuerdo con el FMI, que sí resistieron abiertamente su hijo, el diputado nacional Máximo Kirchner, y sus alfiles en el Senado, entre ellos Juliana Di Tullio y Oscar Parrilli. Todos ellos, claro, estuvieron presentes en la ceremonia en el Salón Azul para conmemorar los 40 años de la guerra de Malvinas.
Como anfitriona, con sus legisladores afines en la primera fila, llamó “Presidente” a Massa -en un juego de palabras que nadie en el salón percibió como inocente-, y se abalanzó con sarcasmo sobre la Portavoz de Alberto Fernández, Gabriela Cerruti, con una referencia al natalicio de Alberto Fernández. “Hoy le mandé el libro (por Diario de una Temporada en el Quinto Piso, de Juan Carlos Torre) de regalo al Presidente (en referencia, esta vez, a Alberto Fernández) para que después la vocera no diga que soy mala y no le hice un regalo de cumpleaños”, deslizó, picante, la Vicepresidenta. Cerruti había dicho dos veces, en sus conferencias de prensa de los jueves, que no hay diálogo entre el Presidente y su vice.

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