El consenso era débil y el rechazo del Presupuesto obturó cualquier acercamiento. El martes habrá una nueva sesión, que podría quedar atravesada por el informe del Fondo sobre el crédito stand-by que tomó Mauricio Macri en 2018
Por Brenda Struminger
“Cuando pasen las elecciones, el vínculo con la oposición se va a tener que empezar recomponer. No va a quedar otra”. Con distintas fórmulas, a diestra y siniestra dentro del Frente de Todos juraban que los discursos ríspidos contra Juntos por el Cambio se verían suavizados después de los comicios. Con vistas a un acuerdo con el FMI, que requiere “amplio consenso” en la política nacional para ejecutar el eventual programa de facilidades extendidas, el oficialismo consideraba inevitable un acercamiento político a pesar de las diferencias de fondo. Pero un mes después del final de la campaña, las pocas señales de conciliación que se emitieron quedaron opacadas y no parece haber intenciones de retomarlas.
Los escasos acercamientos entre ambos lados del espectro político se llevaron a cabo en los últimos meses de manera subterránea, casi exclusivamente en el ámbito legislativo, sin participación del Ejecutivo. Desde la Presidencia como en la Jefatura de Gabinete vienen asegurando hace semanas a Infobae que prácticamente no hay diálogo y le tiran la pelota a los representantes del oficialismo en el Congreso. En simultáneo, la oposición también vive esa relación como un tabú. “No hay nada, ninguna llamada”, repiten.
Esta semana, los mínimos vasos comunicantes entre el Gobierno y la oposición quedaron obturados después del freno a la ley de Presupuesto. En el Gobierno los ánimos estaban calientes después del revés en Diputados y el viernes los referentes de mayor peso se alinearon públicamente en una serie de críticas contra Juntos.
Al día siguiente reforzaron la tendencia, durante los discursos de Máximo Kirchner y Alberto Fernández en la ceremonia de asunción de las nuevas autoridades del PJ bonaerense, en la Quinta de San Vicente, uno de los lugares donde vivió Juan Domingo Perón, que hoy funciona como un museo.
El encuentro se celebró 24 horas después de que el proyecto del Ejecutivo resultara rechazado en el Congreso, una señal negativa para el Fondo en el transcurso de la recta final de las negociaciones encabezadas por el ministro de Economía, Martín Guzmán, para refinanciar la deuda de 44 mil millones de dólares que contrajo el ex presidente Mauricio Macri en 2018. Aunque el viernes hubo una reunión entre Alberto Fernández, el titular de Hacienda y la titular del organismo, Kristalina Georgieva, los diálogos quedaron embarrados, en un retroceso que se suma a las malas noticias que trajo la comitiva que viajó a Washington
“Los que me dicen que cierre con el Fondo no me aprueban el Presupuesto y encima me apuran”, dijo Alberto Fernández
“Nosotros siempre estuvimos dispuestos al diálogo”, juran en Juntos, entre anécdotas sobre cartas enviadas a la Casa Rosada que, aseguran, nunca tuvieron respuesta. Creen que la falta de vocación de diálogo de parte del Gobierno se debía a la campaña y, ahora, al fantasma de un acuerdo con el FMI. “No quieren enfrentar solos el costo político de un ajuste. Pero ellos buscaron hacerse cargo del país y tienen que hacerlo. Ya dijimos que vamos a acompañar, pero no pueden pretender que sin ser parte del Ejecutivo nos encarguemos nosotros”
La próxima instancia de vinculación entre el oficialismo y la oposición tendrá lugar el martes, se espera una autocrítica de parte del organismo internacional y en el Frente de Todos, aseguran, no dejarán pasar la oportunidad de embestir contra Juntos por el Cambio. En particular, contra el ala del PRO -aunque también le endilgan responsabilidades al radicalismo por no actuar para frenarlo-.
No hay comentarios:
Publicar un comentario